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Jue, Jul

CARA A CARA

 El nervense Francisco Peña, enfermero del Hospital Comarcal de Riotinto, reivindica este equipo a través de la plataforma online change.org en la que ha contado con el apoyo de casi mil firmas

¿Cómo ha sido tu trayectoria en la sanidad?

Mi trayectoria profesional se inició con la carrera de enfermería por vocación. Todo empezó con la muerte temprana de mi padre en mi adolescencia, lo que despertó en mí, esta inclinación que en un principio no tenía.

Comencé mis estudios en 1996 y cuando acabé estuve deambulando por los distintos centros y hospitales, lo que me hizo ir adquiriendo la visión de cómo funcionan varios los diferentes sitios de Huelva y Sevilla.  Más adelante me asenté en la profesión con contratos que se denominaban AKU, que eran contratos de guardias en centros de salud de urgencias, en el dispositivo de Valverde del Camino.

Estuve en Valverde desde 2003 hasta 2005, en los que alcancé una muy buena experiencia y formación, aquella fue una época boyante en el ámbito de la sanidad, en la que lo que primaba era la formación, y te ofrecían la posibilidad de formarte. Allí hice muchos cursos de Avantes y EPES de 061 de emergencias, también viví las necesidades de las urgencias y emergencias en esta zona, la dificultad de tratar a un paciente grave con una distancia relativamente larga a un hospital, y se pasa realmente mal. Fue en esas situaciones cuando me conciencié de las muchas carencias que había, y que luchar por ellas. Dejé muchos proyectos en marcha con protección civil, de coordinación, y me fui con pena, pero estos contratos me obligaron a tomar la decisión de irme a una mejora de contratos al Hospital Juan Ramón Jiménez, en Huelva, en el año 2005, que es donde me formé. Primero estuve un año en la plantilla de roting, conociendo todo el hospital y ya luego me fui a urgencias, que es mi preferencia y donde deseaba estar. Viví una época muy bonita, de mucha ilusión, de implicarme, de conseguir cosas, hice labores en una época muy difícil de crisis de la fusión hospitalaria famosa, denominado ya por la misma administración, como “experimentos fallidos”, por todos esos problemas que acarreó.

Mi implicación fue en varios proyectos como en las labores de supervisiones en verano, formación de cursos de catástrofes, incluso, me formé para dar yo mismo esos cursos, en triage hospitalario, creamos una brigada contra incendios para la actuación intrahospitalaria, dejamos en marcha la idea de un simulacro general. Llegó un momento en el que me llegaron a ofertar en plena crisis sanitaria la supervisión del Hospital Infanta Elena de urgencias. En definitiva, que dejé proyectos muy interesantes allí.

En un principio llegué a aceptar la oferta de la supervisión del Infanta Elena, pero después ya tenía solicitado los traslados al Hospital de Riotinto, porque decidí establecerme definitivamente en Valverde del Camino, y deseché la idea de marcharme a Huelva porque además ya había muchos problemas. Desde dentro poco se podía conseguir, porque no dependía de las direcciones de los hospitales, sino que esto era algo más importante y fue ahí, cuando me impliqué en “Huelva por una sanidad digna”, hice unos vídeos que llamaron la atención y contactaron conmigo compañeros que querían que colaborara  a la hora de reivindicar mejoras en la sanidad, y yo voluntariamente, acepté con la condición de que siempre se defendiera la sanidad pública. La educación pública ha sido un firme defensor, de hecho, yo estudié gracias a ella, y siempre la defenderé por encima de todo.

En esta organización me impliqué a fondo los primeros años, fui muy activo y conseguimos movilizar a la ciudadanía ante estos problemas, yo viví ingresos de más de 24 horas de personas muy mayores en camillas, porque no había camas, viví demoras en ambulancias de traslados de allí, que era el Samur, y a las diez de la noche ya no estaban, tenía que venir de Sevilla. Todo estos eran situaciones que te alertaban y ante las que tú te veías impotente, y por ello, decidí implicarme. A posterior decidí dejarlo por motivos personales, algunas discrepancias, que siempre ocurren, y yo respeto la actuación de mis compañeros, que siguen y quieren seguir luchando, dando una orientación reivindicativa.

Desde 2018 estoy trabajando en el servicio de urgencias en el Hospital de Riotinto.

¿Cómo es tu día a día en el Hospital de Riotinto como sanitario?

Mi día a día es exclusivamente asistencial, soy enfermero de urgencias y hago mis turnos de trabajo como debo hacerlo, realizo mi labor que es la que me gusta, me atrae y de la que me siento provechoso.

Actualmente no pertenezco a ninguna plataforma, lo dejé, aunque sí tengo contacto con compañeros que sí lo están. Estoy muy contento con esta nueva faceta en este hospital que es donde nació mi vocación, es mi hospital y el de mi familia.

¿Cuáles son estos aspectos positivos que valoras de esta profesión?

Para mí estos aspectos son las labores existenciales, hacerlo lo mejor posible, seguir formándome y aprendiendo, para llevar a cabo y aplicar los mejores cuidados y técnicas, y, sobre todo, ver esa satisfacción ante los resultados. Cuando ves que llega un paciente grave y que la cosa se soluciona, las caras de felicidad de esa familia y del paciente, los agradecimientos, eso es lo que más me llena.

También es muy positivo para mí el contacto con la gente, aunque estamos viviendo una época hostil, hacia la sanidad en el resto de España, con el tema de las agresiones, pero son casos muy puntuales, la mayoría de la gente es afable, es agradecida, y en esta zona, aunque sea muy amplia, la gente es muy cercana y muy acogedora, y sigue teniendo ese respecto y ese sentido de agradecimiento que es lo que te satisface.

¿Cuáles son los aspectos negativos que existen en torno a la sanidad?

En cuanto a la sanidad local, que son los aspectos que me siguen preocupando, hay muchos. Como por ejemplo en el hospital de Riotinto, que es un hospital comarcal, en el que hace poco salió una noticia de un traumatólogo, en la que decía que “en los hospitales comarcales ya no quería trabajar nadie”. Esto se debe a que son hospitales que han quedado relegados a un segundo puesto, ya que se han primado todos los recursos hacia los hospitales generales, hacia la atención primaria, y también a los hospitales de alta resolución, y estos comarcales están quedando un poco obsoletos, ya que necesitan reformas porque son antiguos, necesitan actualización, aumento de recursos…

En Riotinto por ejemplo tenemos un hospital muy acogedor con un alto índice de satisfacción siempre por parte de la gente, que se ha ido perdiendo con el tiempo, y que se necesitaría completar una cartera de servicios y potenciarlo, hacer un hospital más finalista, que no tenga que derivar tanto a hospitales generales, y conseguir servicios de neurología, nefrología, de dermatología, etc.

También hay que potenciar el servicio digestivo, ya que solo contamos con uno solo para toda la zona, en comparación con otros hospitales comarcales.

Habría que mejorar las plantillas sanitarias, adecuarlas a los protocolos y a los estándares del personal. Ahora en Riotinto, tenemos el problema de que nos hemos quedado sin una plantilla de roting, que se está cubriendo con contratos eventuales, pero esa plantilla hay que consolidarla y conseguir una buena, que cubra las incidencias para que no haya problemas, tanto con los enfermaros como auxiliares, porque hablamos mucho del tema médico, pero del resto de colectivos nos olvidamos a veces, como de los celadores, de cubrir las jubilaciones que se han ido produciendo, etc. Además, hay que acordarse de aquellos servicios que están externalizados como las limpiadoras y mantenimiento, que son plantillas en las que el servicio público tiene una responsabilidad, debe asumir, y conseguir las mejores condiciones laborales posibles hacia ellos. Todo esto, para que redunde en el mismo objetivo principal, que es la calidad asistencial del paciente y al usuario.

Mi servicio en urgencias, es el único que no se ha reformado integralmente en toda la provincia, para adaptarlos a los protocolos que te exigen el Plan Andaluz de Urgencias-Emergencias. Necesitamos una obra que haga el servicio más acorde con las nuevas necesidades, con salas con estancias vigiladas y con suficientes personas para atenderlas. Esto en Huelva se ha hecho en hospitales como el Infanta Elena y el Juan Ramón Jiménez, pero aquí en Riotinto tan solo se han hecho obras puntuales, no integrales, que está pendiente desde hace varios años, y siempre se ha ido desviando hacia otras necesidades. Esto es algo imprescindible, ya que urgencias es la puerta de entrada a la imagen del Hospital, y es muy importante que se centren en ella, así como en tener personal suficiente para dar las máximas garantías a la atención de los pacientes.

Otro de los recursos que se han perdido en Riotinto ha sido la UVI móvil de traslados interhospitalario, en un hospital que se derivan mucho hacia otros por las deficiencias de servicios que tiene, y esta UVI se ha convertido en una ambulancia asistencial.

Desde que Sámur consiguió las 24 horas en Huelva, ha ido asumiendo esa función, pero hay veces que el Sámur está ocupado y hay que disponer de helicópteros, que pueden estar en Sevilla y ocupado, y hay que llamar al de Córdoba, que tarda casi dos horas en llegar.

En cuanto a atención primaria, se deben atender las reivindicaciones de los colectivos médicos. Dar una atención digna a un paciente de unos 10 minutos para poder escucharlo y poder atenderlo correctamente, buenas coberturas, que las sustituciones sean como se deben hacer, invertir en ello para que los servicios no queden en déficit ante cualquier problema.

Los centros que están pendientes de renovación como Valverde y Aracena, se encuentran parados, y aunque ya se han reivindicado varias veces, aún no han hecho nada.

En cuanto a los servicios de urgencias, hay que dignificar la labor que tiene, esto no puede ser un medio donde ganar dinero extra con guardias, hay que profesionalizarlo, dotarlo de recursos, formar a la gente, centrarse en ellos, conseguir unidades Deltas o UVI Móviles, y hay que dotar de estos servicios en aquellas zonas que son necesarias según marcan los protocolos, en zonas de Andalucía como Valverde, Calañas y Cuenca Minera, que están en listas de esperas de ambulancias.

En la Sierra tenemos tres Chares sin construir en comparación con otras provincias, es una pena porque el Chare de Lepe está totalmente terminado, se equipó de medios necesarios y lo tuvieron que reutilizar en otro sitio, porque se estropearían, ante la imposibilidad de conseguir asfaltar el camino de acceso y los accesos de luz y de agua. Esto se debe agilizar cuanto antes, hay que analizarlo y poner voluntad en solucionarlo, y que el Chare de Lepe que está ya terminado sea una realidad. Hay que desatascar el contencioso que tienen con el de Aracena.

En una reunión con los gerentes, nos dijeron que ya el edificio estaba obsoleto y que habría que empezar de nuevo un proyecto a muy largo plazo, esto es una muestra del déficit de recursos que tenemos.

¿Cuándo empiezas con la reivindicación de la zona de la Cuenca Minera?

Empieza en 2015 cuando estaba en el dispositivo de urgencias de Valverde del Camino, ahí, se publicita en prensa y en todos los medios de comunicación provinciales, una reforma integral de la urgencia de emergencias a nivel andaluz, y concretamente en la zona nuestra, se contempló tres equipos de emergencias, tres UVIS Móviles con personal específico para ello, una para Cortegana, otra para Aracena y otra para Valverde del Camino.

Estando trabajando en Valverde, se propuso la creación inmediata de la UVI Móvil, y ocurrió que recientemente se había conseguido un segundo equipo médico de urgencias los fines de semanas, y los profesionales del centro, priorizaron en ese segundo equipo ante la oferta de creación de UVIS.

 Los medios no deben sustituir unos a otros, deben ser simultáneos, y en ese momento sí hubiésemos cogido la UVI Móvil, la hubiéramos tenido para los 365 días del año y para las 24 horas, y no solo para sábado y domingo, como ese segundo equipo.

En 2016, cuando decido dar el paso de reivindicar cosas en la plataforma de la sanidad, se amplía un poco la demanda hacia la provincia y sus déficits, por una deuda histórica con nosotros.

Entre una compañera y yo, que conocíamos bastante bien esta zona, volvimos a destapar el tema de estas unidades porque seguían sin crearse, y veíamos como en el resto de la provincia sí lo hacían, como en Bollullos, en San Juan del Puerto y en Lepe, que se creó la unidad de Cartaya y de Punta Umbría con ciertas peculiaridades, porque también se atiende urgencias en el centro de salud, que no es lo óptimo, como pasa en Aroche.

A posterior de estas manifestaciones nos reunimos con los gerentes, y expusimos estas carencias que había en los hospitales, y quedaron en atendernos, y en tomar medidas ante estas deficiencias. También fui a una reunión con el defensor del pueblo, donde le expuse el caso, y después de ello, el equipo del defensor hizo una visita a la zona de la sierra, donde se consiguieron muchos recursos, porque se vio la falta de cobertura en los centros rurales.

A finales de 2016 se creó la unidad de Aracena y a principios de 2017, la unidad de Cortegana se instaló en la de Aroche, porque era un sitio más céntrico. La peculiaridad en Aroche es que no se dedica exclusivamente a emergencias, sino que también asume algunas urgencias del pueblo, lo cual hace que no funcione de manera óptima, ya que hay veces que tiene que salir a hacer una emergencia cuando está atendiendo otra cosa en el centro de salud.

Los expertos son los que deben decidir cómo y cuándo ponerlos y solucionar esos problemas que según me consta, están intentando solventarlos.

En la visita del defensor al centro, se centró mucho en la Sierra, pero nos olvidamos de que, en el área de gestión del norte de Huelva, la Cuenca Minera, Valverde, Calañas y El Andévalo, pertenecen también a este distrito, y nuevamente quedó apartada de todo esto, y no se llegó a desarrollar ninguna unidad.

Cuando llegué a Riotinto y hablaba con los gestores que estaban en ese momento, me decían que esto estaba establecido como una prioridad ante el delegado, pero no llegaba a pasar nunca. Tuve mucha paciencia, esperé a que siguiera su curso, pero en 2019 con el cambio de Gobierno, esto se convirtió en otro tema tabú, nadie quería hablar del Delta de esta zona, y por eso tomé la decisión de empezar a reivindicar, para que esto no se volviera a quedar guardado en un cajón, y se olvidara más años, después de casi 15 esperando. Además, hay un protocolo de 2017, que reconoce y establece que, en menos de 20 minutos, ante un suceso grave y emergente de nivel 1, debe haber una unidad tipo C, con un equipo médico formado y entrenado para emergencias. Por tanto, esto no se cubre en aquellas zonas con difícil cobertura como Cumbres o Encinasola, que lo que hace es un intercambio a medio camino y esa unidad es la que lo traslada al hospital de Riotinto en las mejores condiciones, y con las máximas garantías posibles.

Esto es algo que lo vivo a diario, la llegada de pacientes que prácticamente llegan estabilizados con las terapias de UCI que aplican en estos dispositivos, que han dado un gran salto de calidad a la atención de las urgencias en la Sierra, y ojalá pudiera conseguir que también lo hubiera en la zona de la Cuenca, Valverde y Calañas.

Hay que señalar también que las ambulancias no son todas iguales, porque se crearon un tipo de ambulancias que están denunciadas en la sesión parlamentaria por el mismo partido popular, que son las categorías A1EE, que cuentan con características especiales, ya que está dotada de muchos medios y recursos, casi los necesarios para aplicar soporte vital avanzado correctamente pero no tanto como una tipo C UVI Móvil. Las ambulancias están catalogadas en tres tipos, en tipo A, que son no asistenciales, las que llevan a las personas a diálisis o trasladan a los pacientes dados de alta a los domicilios, luego están las tipos B, que son las medicalizadas, que son la de los centros de salud que habían antiguamente, y por último están las tipo C o también llamadas UVI Móvil.

En el tipo B ha habido un problema, por lo que los técnicos emergencias sanitarios, se están reivindicando, porque la ley exige que en ese tipo de ambulancias haya dos técnicos por ambulancias, ya que es muy difícil ir a un domicilio y tener que bajar tú solo a un paciente, y te ves en el compromiso de tener que ir a pedir ayuda a los vecinos, a los bomberos o a quién pase por allí, cuando en la ley se exige que tienen que haber dos técnicos, no uno.

Yo apoyo a mis compañeros con todo esto, y creo que, para evitar este problema, se creó una categoría especial, y se metió el tipo C, que es super completa.

 En los puntos de urgencias, no todo el mundo está formado ni preparado para utilizar esos medios como por ejemplo el personal que debe atender a un paciente en una Uvi Móvil, hay un problema grave ahí, porque no hay una especialidad de urgencias- emergencias reconocida en España, al no haber esta especialidad, no se puede contratar a la gente por esos perfiles específicos, nos podemos encontrar con el problema de no experiencias muchas veces.

En 2018, en Valverde del Camino, se apoyó por unanimidad reivindicar este equipo por todos los grupos políticos, IU, PP, PSOE…y me gustaría que siguieran haciéndolo con la misma fuerza y la misma intensidad, y que no quede en el olvido.

Doy este paso al frente individualmente porque quiero que esto sea algo totalmente limpio, y que no haya nada detrás, ni asociaciones, ni grupos políticos. Lo he hecho con el apoyo exclusivo del ciudadano, por eso lo presento por la plataforma change.org, me cuesta estrés y discusiones relativas, pero creo que es provechoso y lo más noble es que el ciudadano lo reivindique como tal, sin nada detrás.

¿Cuál es el mensaje que darías a todas estas personas que han apoyado esta petición?

El mensaje es totalmente positivo, esto es una zona muy envejecida, con mucho paro, y con el miedo de mucha gente a hablar y a decir las cosas. Es muy difícil llegar a la gente por una plataforma únicamente online y, aun así, el apoyo ha sido muy significativo. Me hubiera gustado llegar a las mil firmas, pero nos hemos quedado en más de 900. Me alegra que la gente lo haya entendido, y que haya habido una concienciación, y un apoyo importante.

Personalmente me encuentro muy satisfecho y orgulloso de que la gente haya apoyado esta iniciativa.