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Vie, Abr

CARA A CARA

San Bartolomé de la Torre se prepara para vivir sus feria y fiestas patronales y su alcalde, Manuel Domínguez, analiza la programación que se ha diseñado para que los vecinos disfruten de sus días grandes.

Los días grandes de San Bartolomé de la Torre están a punto de empezar…

Así es. Empezamos el día 17 de agosto con el Torneo de Fútbol de Feria en el que nuestro equipo jugará contra el Olont y a partir de ahí todos los actos religiosos y los organizados por el Ayuntamiento. El día 15 empieza la novena y a partir del 22 con el pregón y hasta el 26 se vivirán los días grandes.

Pero antes de todo ello, San Bartolomé de la Torre acoge la Copa del Rey de Doma Vaquera. ¿Cómo se va a vivir este evento?

Ya viene siendo habitual que tengamos exhibición de Doma Vaquera durante estos días y este año tenemos la suerte de ser sede de la XII edición de la Copa del Rey. Es una responsabilidad y un honor porque sabemos que va a venir mucha gente no solo de Huelva, sino de Andalucía y otros territorios y es además la antesala de todo lo que viviremos a partir del día 22. Nos ha llamado mucha gente para reservar entradas y es que se mueven muchos aficionados con el mundo de la hípica. Son dos días con 30 jinetes, el primero clasificatorio y el segundo la final.

¿Es el pregón el punto de partida de las fiestas?

Las fiestas patronales darán comienzo con la novena y la feria con el pregón que será el 22 cuando también se corona la reina y su corte de honor. El pregonero es Juan Jesús Uranga, una persona del pueblo muy conocida. Yo dirigiré unas palabras al pueblo y aprovechamos siempre para reconocer a gente de la localidad, instituciones y empresas por su trayectoria y méritos. Pero este año lo vamos a dedicar a los mayores y se reconocerá a las cuatro mujeres más mayores del pueblo. Es una forma de recordar nuestro pasado y poner en valor a su gente.

¿Ha tenido ocasión de hablar con el pregonero?

Es una persona muy relevante con una espectacular carrera como médico y todo el mundo va a disfrutar con el pregón. Vuelve aquí cada vez que puede y lo afronta con mucha responsabilidad porque no quiere defraudar. Le he dicho que esté tranquilo y que cuente las fiestas como él las vive, con sus vivencias.

La procesión es uno de los actos centrales, pero no el único. ¿No es así?

El día es el día del patrón, con la diana, la misa, la procesión con el santo y la puja de bancos.  Por eso son las fiestas patronales pero también es la feria y tenemos actuaciones, orquestas, zona joven… El 23 actuará Danza Invisible y el 24 lo hará Pitu, un cantaor de Almonte. El 25 hacemos un homenaje a la tercera edad y tenemos también actividades con los más pequeños. Los jóvenes tendrán su recinto con sus espectáculos y una discoteca móvil. Y lo que intentamos es que haya también actividades durante el día.

Una programación tan amplia y variada conllevará un gran esfuerzo organizativo…

Nunca llueve a gusto de todos y habrá quien no vea cumplidas sus expectativas pero tenemos una máxima: las fiestas tienen que ser austeras, con buenos servicios y al gusto de todos. Podríamos tener mejores actuaciones que serían el doble o el triple más caras, pero yo prefiero tener mucho trabajo durante el año en San Bartolomé y tener unas fiestas acordes al control financiero del Ayuntamiento. Con todo, creo que son unas fiestas que gustarán a todos.

¿Hasta qué punto la Danza de las Espadas o la puja de bancos son las señas de identidad del pueblo?

Todo eso es puro bartolino. Ver a los danzaores en torno al santo, el repique de campanas, la puja a la entrada es la esencia. El que lo vive sabe que está en san Bartolomé

¿Cómo las vive en su condición de alcalde?

Yo las vivo como el primero. Las vivo en familia, con mi responsabilidad como alcalde y aprovechando para disfrutar. Además la gente que están fuera y que por diversos motivos han tenido que salir aprovechan para volver y te encuentras con mucha gente y amigos, por lo que nadie tiene excusa para no estar aquí esos días.