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Mar, Jul

CARA A CARA

Juan Jesús Rodríguez Uranga será este año el pregonero de las fiestas de San Bartolomé de la Torre y en esta entrevista cuenta cómo está viviendo los instantes previos y qué mensaje quiere trasladar a sus vecinos. 

¿Qué sensaciones tiene antes de pronunciar el pregón de las fiestas de San Bartolomé de la Torre?

Muy ilusionado. Con una gran carga de responsabilidad, pero contento y feliz de poder estar con todo el pueblo abriendo esta feria que es tan importante y esperada todo el año.

¿Cómo fue el momento en el que le invitan a pregonar las fiestas?

Estaba en Santiago de Chile y había recibido por parte del alcalde varios mensajes en los que me invitaba a participar en el pregón y lo acepté con mucha ilusión porque ya había recibido la invitación en otros momentos pero nunca podía por causas laborales porque son fechas que me coinciden con reuniones de Neurología y tengo que salir fuera.

¿Tuvo dudas a la hora de aceptar o tenía claro que éste era su año?

Este año tenía clarísimo que aceptaría si me lo proponían. Lo tenía incluso organizado, ya que el año anterior se lo había prometido al alcalde.

¿Cómo está preparando el pregón?

Sobre todo con mucho cariño, recordando y analizando cómo fue mi infancia y como vivía la feria. También con mucho agradecimiento hacia el pueblo y hacia la corporación municipal.

¿Qué ha sentido durante la elaboración del pregón?

La verdad es que me emociono cuando recordamos nuestras tradiciones, nuestra familia, las vivencias y las veces que he podido leerlo me emociono bastante.

¿Han cambiado mucho las fiestas desde su infancia?

En eso voy a centrar mi pregón, en analizar los cambios que hemos vivido en estos años desde mi infancia hasta nuestros días. Es importante analizar cómo ha cambiado las cosas. Creo que puede ser interesante que cada uno analice lo positivo y lo negativo del cambio de los tiempos y cómo adaptarnos para un mejor disfrute de nuestro pueblo, de nuestras relaciones y de nuestras fiestas

¿En qué va a consistir ese análisis?

En recordar desde que era pequeño cómo vivía las fiestas y las esperaba con ansia, cómo era mi visión de San Bartolomé, muy integrado en la iglesia como monaguillo y cómo las vivía en el contexto de la familia y de los amigos. Fueron años maravillosos y me emociono al hablar y pensar en ellos.

¿Qué es para usted el sentimiento bartolino?

El sentimiento bartolino no solo es propio del que nace allí. Es algo que se transmite, que está ahí, que se pega y que la persona que vive en el pueblo lo hace suyo. Yo lo he vivido en mi familia, ya que mi abuelo era portugués. La gente se queda en nuestro pueblo porque somos capaces de generar un ambiente cordial y de cariño y de felicidad. Por desgracia, no tengo la oportunidad de vivir en el pueblo, pero ése es mi gran reto.

¿Cómo vivirá las fiestas?

Será la primera fiesta en las que me he podido liberar del 22 al 26 de agosto y quiero que sean las mejores fiestas y queden enmarcadas para siempre como las fiestas en las que intenté realzar mis raíces y las quiero  vivir con mi familia, mis amigos y mi pueblo.