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Jue, Dic

CONDADO

Ecologistas en Acción ha acogido con "buenas expectativas" el documento de directrices para la restauración del terreno afectado por el incendio forestal en el entorno de Doñana, de cuyo origen se cumple ahora un año, pero exige que "se aplique el principio de cautela".

Así lo indica la organización en un comunicado en el que apunta que la restauración de la zona afectada por el incendio va a costar "bastante más de 50 millones de euros, que habrá que sumar al millón y medio que costó la extinción, y que habrá que sumar a la pérdida de 9,8 millones de euros en valores ambientales, recreativos y económicos como la piña, pastos, madera, caza o plantas aromáticas".

La organización, según explica, realiza esta afirmación a partir del referido documento de directrices para la restauración que ha sido entregado a los grupos de trabajo del Consejo de Participación del espacio protegido, previo a su presentación en el próximo Pleno de este órgano colegiado en julio.

El documento, en el que ha colaborado una comisión multidisciplinar de entidades públicas, prevé preparar un plan de restauración "muy diverso y heterogéneo en atención a los numerosos hábitats y ecosistemas", y teniendo en cuenta la respuesta de la vegetación y el banco de semillas.

Ecologistas en Acción solicitará que, "junto a la completa erradicación de especies exóticas prevista, apostando por las especies propias de Doñana, y previo a la tarea de eliminación de árboles quemados, los ejemplares afectados sean marcados por el equipo del espacio protegido cumpliendo exhaustivamente con los requisitos que se describan para las cortas".

Según Ecologistas, esta exigencia responde a que existe "un gran vacío de literatura científica relativa a la resiliencia del pino piñonero tras un incendio, y sería necesario, por la falta de conocimiento científico, dar más margen a los árboles para ver la evolución".

La intervención para eliminar casi 173.000 toneladas de madera en una superficie de 7.183 hectáreas, con la tala de unos cinco millones de árboles, dejaría "un paisaje desolador", según la asociación ecologista, para la que la administración ambiental "debería realizar una selección exhaustiva para una primera actuación de corta de árboles completamente calcinados y podas en los ejemplares algo más afectados".

Posteriormente, el seguimiento del arbolado afectado "irá marcando la necesidad de nuevas labores y las pautas para avanzar en la restauración al ritmo de la naturaleza, evitando así una posible tala masiva que sólo beneficiaría a fábricas que se dedican a la producción de energía a partir de la biomasa".

Para la organización ecologista, Doñana y su entorno están viendo disminuidos o devaluados los espacios forestales, y no basta responder con modificaciones presupuestarias que favorezcan las restauraciones que haya que hacer, sino que es fundamental comenzar a paralizar los proyectos que supongan la pérdida de arbolado y de monte público.

Ecologistas subraya que los incendios forestales son "verdaderos atentados contra nuestro medio natural y contra la vida rural", y lamenta que "los autores suelen quedar en el anonimato y con impunidad total en la mayoría de los casos".

"No aprendemos la lección de los incendios forestales y hacemos un gran esfuerzo sólo en verano, cuando sufrimos las consecuencias y nos entra pánico", inciden desde Ecologistas, desde donde también insisten en que la lucha contra los incendios forestales requiere "una gestión preventiva y una apuesta decidida y firme por el desarrollo rural integral impulsado con apoyo político, financiero y social", porque "los montes siempre fueron vida y trabajo, y, en términos económicos, la prevención es más barata y beneficiosa que la posterior extinción y restauración".

 
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