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Jue, Ago

COSTA

El área residencial de Costar Esuri, en Ayamonte, supuso uno de los mayores desplomes urbanísticos de toda España. La crisis se llevó por delante un macroproyecto que incluía un segundo campo de golf, cinco hoteles y numerosos apartamentos turísticos, pero la caída más sonada de entre todas las constructoras que la burbuja inmobiliaria se llevó, la de Martinsa-Fadesa, dejó una nueva ciudad con el esqueleto al descubierto.

Con una inversión de 624 millones de euros, Costa Esuri suponía el mayor proyecto inmobiliario de la compañía gallega, tanto por volumen como por inversión, además de ser uno de los más importantes desarrollos residenciales de toda la costa andaluza. Fue el primer gran fracaso de un proyecto mastodóntico destinado a duplicar la población de Ayamonte, pero no sería el último.

Desde que Alberto Fernández (PP) llegase a la alcaldía del municipio en 2015, siempre ha tenido como uno de sus ejes en materia económica la reactivación turística de Costa Esuri. A finales de ese mismo año, ya anunciaba 2016 como fecha clave para dar un giro en ese proyecto, pero, casi dos años después, las diversas reuniones y gestiones llevadas a cabo para intentar que empresas solventes se hicieran con los activos en concurso de acreedores de este proyecto no terminan de dar su fruto. Hoy por hoy el cemento sigue estando al descubierto y exhiben el fracaso del segundo intento en la zona que todavía espera tiempos mejores.

Ya en 2016, viendo una situación más real de mercado, Alberto Fernández se marcaba como principal objetivo la venta del hotel de cuatro estrellas, cuya construcción se encontraba al 40 por ciento de ejecución al anunciar la constructora su concurso de acreedores. Durante este tiempo, el primer edil ayamontino ha reconocido diversas reuniones con agentes turísticos y cadenas de hoteles intentando plantear el crecimiento turístico previsto en su municipio como principal aval, pero estas, finalmente, no han terminado de cuajar.

El segundo de los proyectos que se marcaba como objetivo el equipo de gobierno de Ayamonte era el cercano centro comercial, cuya ejecución está aún más avanzada. El proyecto se quedo al 80 por ciento de construcción y desde el consistorio siempre han confiado en que la activación del hotel podría traer como consecuencia la reactivación del centro comercial en un efecto cascada.

Del mismo modo, Alberto Fernández ha indicado que también se está trabajando en la consecución de acuerdos comerciales para “atraer a más gente al campo de golf” situado en Costa Esuri y que sí logró construirse antes de que la constructora quebrara, para lo cual había un acuerdo “bastante avanzado con una cadena”.

Hasta el momento, el único proyecto plenamente turístico que ha emergido después de la crisis en la zona es un proyecto de apartamentos turísticos inaugurado en julio de 2016. El núcleo pudo inaugurar 12 apartamentos con 68 plazas, enfocadas al mercado europeo y nacional tanto en temporada alta como baja. Hasta el momento es el único establecimiento legalizado en este núcleo residencial ayamontino tras una inversión de millón y medio de euros por parte de la empresa inglesa que apostó por poner en marcha este establecimiento.

El proyecto también depende de las ventas de suelo o pisos que se hagan en la zona y que dirige un administrador concursal para intentar que los acreedores vean algo del dinero que se dejaron en las diferentes inversiones. Algunas de estas ventas se han efectuado, según la página web habilitada para ello y que ha consultado OnubActual (www.martinsafadesaliquidación.es), pero hasta el momento en su mayor parte se trata de viviendas ya construidas y finalizadas y para las cuales no ha habido muchos problemas. De hecho, en la actualidad, de las 3.000 viviendas construidas en Costa Esuri (se proyectaron 7.000), unas 2.500 están ya vendidas.

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