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Mié, May

COSTA

El municipio de Lepe tiene una cuenta pendiente con los inmigrantes de la zona desde hace ya ocho años. El gran proyecto estrella del Ayuntamiento para acoger a inmigrantes, el albergue municipal, se quedó paralizado en el año 2010 a causa de la crisis, según justificó el entonces alcalde y hoy presidente provincial del PP, Manuel Andrés González.

 

Ocho años y muchas vueltas después, el nuevo alcalde, el también ‘popular’ Juan Manuel González, no ha dado con la tecla para reactivar una obra que se encuentra desde entonces al 85 por ciento de ejecución. Sólo un puñado de euros y algo de previsión podrían arrojar soluciones a un problema casi endémico en el municipio, pero hoy por hoy, los planes que se buscan desde el Consistorio para intentar mitigar el problema habitacional de la población inmigrante es muy diferente al de la puesta en marcha del albergue.

Sin planes municipales a la vista para esta inversión y con presupuestos que se prorrogan año tras año, no se destina ni un euro para esta materia. Es más, el Ayuntamiento de Lepe parece haberse rendido ante esta expectativa y ya ha trasladado a las organizaciones no gubernamentales que trabajan con los inmigrantes en el municipio que el destino del albergue municipal será otro bien diferente.

Así lo asegura la presidenta de la ONG Asnuci, Ana Mateos, quién pese a las dificultades sigue abogando por una red de albergues municipales como una de las soluciones más plausibles a esta problemática. “Ahí es muy poco lo que queda por hacer, no habría que poner mucho dinero, pero el Ayuntamiento de Lepe simplemente se niega”, afirma esta activista.

Según Ana Mateos, en las últimas reuniones y conversaciones que han mantenido con el Ayuntamiento de Lepe respecto al albergue, les han asegurado que es un tema zanjado, ya que “el destino va a ser otro y el edificio ya ha perdido la categoría de albergue, por lo que no lo va a ser de ninguna manera”.

Una vez desterrada la que a priori parecía la solución más lógica, el Ayuntamiento de Lepe se ha embarcado en nuevas estrategias de cara a intentar paliar el grave problema habitacional con más de un millar de inmigrantes viviendo de forma perenne junto al cementerio lepero.

La primera de estas soluciones, enmarcarcadas dentro de las estrategia 2020 (el objetivo es que no hubiera infraviviendas en esta fecha), ha sido la de intentar poner a disposición de los inmigrantes las viviendas de alquiler del municipio, algo a lo que los propietarios han sido reacios hasta el momento. A cambio, el Ayuntamiento y las ONG les ofrecían ventajas fiscales. Sin embargo, esta política ha resultado ser un rotundo fracaso. Según ha comunicado Ana Mateos en declaraciones a OnubActual, hasta el momento sólo dos viviendas en alquiler se han ofrecido para estas vicisitudes. Además, la oferta general de viviendas en alquiler en el municipio de Lepe es bastante limitada.

Según la presidenta de Asnuci, además de la creación de un albergue municipal, otras posibles soluciones pasarían por los acuerdos con entidades bancarias que, tras la crisis inmobiliaria, tienen gran parte de sus activos en inmuebles. Sacar a la luz estas viviendas para darles un uso social tras llegar a diferentes acuerdos con las administraciones permitiría tener al menos una bolsa de viviendas disponibles.

Del mismo modo, desde Asnuci abogan por no permitir incrementar las hectáreas de cultivo de frutos rojos en tanto no se solventen los problemas habitacionales de los inmigrantes que trabajan en el sector.

Actualmente el albergue de Lepe hace las funciones como tal, pero con ocupas, ya que dispone de habitaciones y de agua corriente, por lo que muchos han terminado por vivir ilegalmente en el mismo, aunque no con todas las condiciones y garantías que se le pediría a un inmueble de estas características.

Oportunidades perdidas

Durante el largo proceso de abandono del albergue municipal, el Consistorio lepero ha perdido varias oportunidades de concluir las obras. En los primeros años, el Ayuntamiento recibió una subvención de 300.000 euros por parte de la Junta de Andalucía destinada a este uso que el Consistorio tuvo que devolver ante la falta de gestión.

Otra de las oportunidades perdidas por el Ayuntamiento para construir el albergue fue el Plan-E auspiciado por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En aquel entonces se concedió al Consistorio una cifra de 4,2 millones de euros a fondo perdido que el alcalde terminó invirtiendo en un estadio de fútbol.