23
Sáb, Jun

COSTA

En la entrada de Lepe por la Nacional 431, junto al cementerio y justo al lado de la rotonda que da acceso al moderno parque empresarial recientemente inaugurado, se observa el cartel de un prostíbulo de enorme tamaño.

El anuncio es claramente visible y no deja muchas dudas sobre la naturaleza de lo que anuncia. Unos labios de mujer publicitan el local ‘Número 1’ de la cercana localidad de Ayamonte, un prostíbulo que ya tuvo problemas legales por la trata de blancas y que fue objeto de una redada policial que llenó páginas de periódicos, pero que ha vuelto a reabrir.

Este tipo de publicidad, aunque cada vez es menos común, sigue siendo parte de una España arcaica y patriarcal. Sin embargo, en Lepe existe un problema patente que va más allá de la pura ética sobre la conveniencia de este tipo de publicidad, ya que el Ayuntamiento lepero prohibió explícitamente la publicidad sobre locales de alterne, algo de lo que ahora parece no acordarse, incumpliendo su propia normativa.

Hace tres años y medio, en noviembre de 2014, el Consistorio aprobó una moción contra la publicidad sexual. La propuesta de IU fue ratificada por unanimidad por toda la corporación municipal, incluyendo el actual alcalde, Juan Manuel González (PP).

En la moción quedaba claro que se prohibía la presencia de vallas y carteles con una oferta que constituya, ya sea directa o indirectamente, la venta de un servicio sexual por parte de mujeres. Durante el pleno, la corporación local consideró que ello es “una forma de publicitar la explotación sexual, además de equiparar a mujeres prostitutas con la oferta de un producto, como si se tratara de un objeto de consumo”.

Entre los acuerdos adoptados en el pleno, está que deben ser retiradas las vallas y paneles publicitarios de locales de alterne donde se realice o sea sospechosa de realizarse la prostitución, así como la prohibición de estos medios publicitarios o cualquier otra forma de publicidad de este tipo de locales, algo de lo que, por el momento, parece haberse olvidado el Ayuntamiento.

El caso es todavía más sangrante, si cabe, si se tiene en cuenta que este local de alterne ya tuvo problemas con la justicia y estuvo cerrado durante dos ocasiones por problemas relacionados con la trata de blancas y la prostitución. Concretamente, en julio de 2011 fueron detenidas cuatro trabajadoras, de las que dos tenían órdenes de expulsión, tras lo cual se procedió al cierre del local y fue nuevamente reabierto tras unos meses.

Nuevamente, en febrero de 2013, el local saltó a la fama por ser parte de una macroperación policial con 52 detenidos que se desarrolló de forma simultánea en Sevilla, Córdoba y Huelva. Con ello, se consiguió el desmantelamiento de una extensa organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y laboral.

El local volvió a estar cerrado, pero solo hasta el 16 de enero de 2014, fecha en la que volvió a reabrir sus puertas, sin que hasta el momento haya tenido nuevos problemas con la justicia que hayan trascendido a la opinión pública.

Feministas denunciarán el caso ante el observatorio de la Publicidad No Sexista

El movimiento feminista de Huelva no se va a quedar de brazos cruzados ante la nueva polémica. Una de las responsables de la red feminista de Huelva, Laura Limón, ha indicado, en declaraciones a Onuba Actual, que denunciarán el caso ante el Ayuntamiento de Lepe, en virtud de la propia normativa municipal, así como que lo llevarán al Observatorio de la Publicidad No Sexista, ya que “no es la primera vez que se da una situación de este tipo y se han pedido retiradas de vallas en Huelva capital y en otros municipios”, asegura.

Para Limón, es necesario “incidir en que esta publicidad no es ni mucho menos educativa y daña la imagen de las mujeres” y que en algunos casos puede llegar a ser vejatoria, promulgando clichés que hacen un flaco favor a la lucha por la igualdad de género en pleno Siglo XXI.

Otros municipios de la provincia como Cartaya (también tras una ardua polémica que obligó a actuar al alcalde Juan Miguel Polo) o Huelva capital tienen legislaciones municipales parecidas contra la publicidad sexista y han sido objeto de polémicas en alguna ocasión.