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Lun, Jul

SIERRA

La céntrica Plaza de la Constitución de Almonaster la Real acoge el próximo 24 de junio la celebración del Pirulito, una de las festividades más peculiares de la comarca de la Sierra que continua celebrándose con gran participación en la localidad. Esta festividad pone de manifiesto el mimo con el que los vecinos continúan conservando las costumbres y tradiciones que han conformado su identidad con el paso de los siglos.

El Pirulito es una fiesta cargada de valor estético y etnográfico que se celebra cada año coincidiendo con el día de San Juan. La flor de la pita es colocada en la plaza y decorada con cintas de colores. Esta planta es todo un símbolo que representa lo efímero de la vida porque muere cuando es despojada de su flor. Las calles son alegradas con flores, cintas y pañuelos para que, en la tarde del 24 de junio, las mujeres se concentren en torno a la pita para bailar y entonar cánticos populares, entre los que destacan las conocidas canciones enramadas

El Pirulito es una fiesta de origen remoto que marca el final de las ricas fiestas de la primavera en Almonaster la Real y sus aldeas. De igual forma, esta celebración supone el punto de partida a las fiestas patronales que se llevan a cabo durante el verano en el extenso término municipal de la localidad.

Según recoge la memoria popular, en el pasado existían varios pirulitos distribuidos por distintas zonas del pueblo, como las cuatro esquinas, la calle Barrio, la calle La Fuente y la Plaza del Llano.Durante algún tiempo se perdió la tradición, pero hoy en día se celebra en dos ocasiones, una el 24 de junio en la Plaza de la Constitución y otra por la festividad de San Pedro en la Plaza del Llano.

Las danzas del Pirulito son bailadas en pareja con el acompañamiento de panderetas y castañuelas. Su origen se enmarca en el Andévalo, puesto que se estima que fueron adoptadas por los trabajadores de las zonas mineras de Almonaster la Real.

Esta festividad, que se celebra también en otros puntos de la provincia de Huelva, está relacionada con los ritos propios de San Juan y la llegada del solsticio de verano. En Almonaster la Real, supone una oportunidad para rendir culto a la naturaleza, en lugar de a otros elementos como el fuego o el agua. Los cánticos que resuenan en la localidad son, sin duda, un tributo a la fecundidad y a la vida.

El Pirulito tiene sus características propias en cada uno de los pueblos en los que se celebra. Su conservación es una muestra del interés por seguir manteniendo ritos que han engrandecido la cultura popular de municipios como Almonaster la Real.

 

 

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