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Dom, Ago

CAPITAL

El director de Proyecto Hombre en Huelva, Víctor Rodríguez Maldonado, ha afirmado que "mejorar" la coordinación con los servicios de salud mental onubenses "es uno de los retos" de la entidad. De esta forma, en el plan municipal del Ayuntamiento de Huelva, Proyecto Hombre ha propuesto integrar sus programas con la unidad de salud mental onubense, pero "prácticamente ha sido imposible" ya que el profesional "tiene que integrar una realidad distinta" de la función que suele desempeñar.

En declaraciones a Europa Press, el director ha manifestado que "no hay una conciencia clara por parte del facultativo médico y de la sociedad en general de que la droga está dentro de la salud mental" y en una proporción "cada vez mayor". Este hecho "no depende tanto del coordinador del área como del psiquiatra que hace su trabajo y no tiene intención de integrarse en otras realidades" que la sociedad actual demanda, ha señalado.

Al respecto, el director ha subrayado que las personas que tienen el problema de la adicción a estupefacientes y una enfermedad mental se encuentran en tierra de nadie porque "en los programas de droga mandan al paciente a salud mental y en esta lo mandan a los programas de droga". "En España la salud mental va por un lado y los programas de adicciones por otro", ha sentenciado Rodríguez.

En este sentido, Rodríguez ha abundado en que la salud mental no atiende "correctamente" a estos pacientes porque "no hay medios aunque haya buena voluntad", con citas "cada tres meses aproximadamente", por lo que la atención es "muy poca y muy tardía".

ENFERMEDAD MENTAL Y DROGAS

Acerca de factores de riesgo relacionados con el consumo de drogas y salud mental, Rodríguez ha incidido en que está demostrado que los niños que padecen TDAH tienen "una mayor propensión al consumo de cannabis cuando llegan a la adolescencia". Asimismo, ha detallado que según las encuestas del Plan Nacional sobre Drogas, "la edad de inicio del consumo está cada vez más baja, entre los 13 y los 14 años".

"Es muy fácil que a esas edades los jóvenes se estén iniciando en el consumo de alcohol y un poco más adelante en el consumo de cannabis", ha señalado Rodríguez. De igual forma, el director ha detallado que "cualquier adolescente que tenga una predisposición a tener una psicosis o esquizofrenia, el consumo de cannabis la va a potenciar".

Por lo tanto, "si existe un consumo de cannabis, la persona va a tener más posibilidades de desarrollar la enfermedad que si no la llega a consumir". En este último caso, el director de la entidad ha explicado que "la enfermedad puede quedarse latente o tener un debut más tardío o menos grave".

La adolescencia es el momento vital en el que "suelen brotar las enfermedades mentales", de esta forma "si en un cerebro que se está acabando de formar se introduce el principio activo del cannabis, que es el thc, le estamos dando un amplificador a la enfermedad", ha explicado Rodríguez para enfatizar la importancia de la salud mental y su relación con el consumo de estupefacientes.

Sobre el hecho de si la enfermedad mental es solamente factor de riesgo o también es consecuencia de un consumo prolongado de drogas, Rodríguez ha subrayado que "es un debate que a nivel científico no se ha terminado de resolver", aunque sí hay consenso en que determinadas patologías mentales "constituyen un factor de riesgo para el consumo de estupefacientes".