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Dom, Jun

CONDADO

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía ha organizado junto a la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirldLife) una recogida de perdigones de plomo en el Cerro de los Ánsares, la mayor duna móvil del Espacio Natural de Doñana.

El objetivo es evitar que puedan ser ingeridos por los miles de gansos que cada inverno llegan a este enclave natural procedentes del norte de Europa. Esta iniciativa se celebrará el próximo sábado día 7 de octubre desde las 8,30 hasta las 13,30 horas.

En una nota, la Consejería expone que el plomo depositado en dicha duna móvil supone un "grave" problema de conservación de esta ave acuática, ya que muchas lo ingieren confundiéndolo con las piedrecitas que necesitan para favorecer su alimentación, provocándoles de esta manera la muerte por plumbismo. Además, el plomo se bioacumula, permaneciendo en el cuerpo del ganso tras su muerte y pasando a formar parte de la cadena trófica, de forma que puede llegar a afectar a aves carroñeras y a grandes predadores, como el águila imperial.

Durante siglos, el Parque Nacional de Doñana fue una gran coto de caza, considerándose a los gansos que llegan cada invierno a este espacio natural desde sus áreas de cría en el norte de Europa una de las piezas cinegéticas más codiciadas; no en vano, se espera que en las próximas semanas lleguen a dicho cerro entre 50.000 y 60.000 ánsares, los cuales se reúnen cada amanecer para ingerir arena y ayudarse en la digestión del duro rizoma de la castañuela, su principal fuente de alimento. A pesar de que desde 1980 está prohibida la caza de esta ave acuática en el cerro, todavía siguen apareciendo perdigones en la zona.

Tanto por ser Zona de Especial Conservación (ZEC) como por ser Zona de Especial Protección de las Aves (ZEPA), Doñana es parte integrante de la red europea Natura 2000, siendo uno de los espacios de mayor relevancia de toda Europa por su importancia para la avifauna, la presencia de especies en peligro de extinción y la fragilidad de los ecosistemas. Sus valores naturales han propiciado también su declaración como área protegida bajo diferentes figuras internacionales relacionadas con la conservación de la naturaleza y el patrimonio de la humanidad.