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Jue, Dic

SIERRA

Veladores completos, bares llenos de gente y la Plaza de la Constitución repleta de personas dispuestas a disfrutar ha sido la estampa típica de este pueblo serrano durante sus días grandes, y es que estos días de fiestas han sido un empujón más para continuar con el trabajo que se está realizando desde el Ayuntamiento por hacer de este bello municipio un destino turístico dentro del mundo rural y del Parque Natural de Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

La minuciosa y concienciada programación de las fiestas de este año han dado su fruto, y es que el trabajo realizado desde la Concejalía de Festejos ha sido importante y se ha querido dar respuesta a las demandas de la población y a las sugerencias que ha ido planteando la juventud.

Muy acertada ha sido la contratación de un dj para dar su espacio a la población más joven, que ha respondido estupendamente y ha disfrutado especialmente de estos días. Con esta iniciativa, el Consistorio ha logrado mantener reunida a la juventud en el centro neurálgico de la fiesta y crear un ambiente más alegre hasta altas horas de la madrugada.

Suman una edición más el Concurso de Tiro y Arrastre de Mulos y la suelta de vaquillas, eventos en los que se supervisa constantemente el trato que se le da a los animales. Estos eventos cuentan con gran arraigo y tradición en el entorno rural.

Una vez más, el tobogán acuático ha vuelto a llenar las calles del municipio de colchonetas, y es que esta atracción acuática hace las delicias de jóvenes y no tan jóvenes.

Pero sin lugar a dudas, la Plaza de la Constitución ha vivido sus momentos grandes con las actuaciones estrellas de este año, DECAI y Marta Quintero. Y es que cuando los artistas suben al escenario ya no hay espacio para más sillas ni para más gente, que no dudan en invadir parte de la carretera para no perderse detalle de la actuación.

Este año se ha disfrutado de un final de fiesta apoteósico, una vuelta a las tradiciones, una recuperación de experiencias de antaño, de las que se iban poco a poco olvidando. Los toros de fuego, seis, como en las grandes plazas, arrancaron los plausos de todo el público presente y terminaron con el "manteo" de esos grandes profesionales de la empresa Blanca Paloma que los hace posible. Y es que se ha vuelto a recuperar los nervios y el misterio. Toros de fuegos escondidos en las callejas, que no se sabía por donde aparecerían y que este año han salido hasta en pareja, ofreciendo un espectáculo sin igual.

Sin duda unas fiestas para recordar, unas fiestas que han atraido a un número importante de visitantes que llegaban a Arroyomolinos de León para repetir experiencia o para descubrirlo por primera vez, que han hecho que resultara imposible encontrar alojamiento en la localidad porque todo estaba lleno.