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Lun, Jun

En “De poética y poéticas”, el filólogo Lázaro Carreter sugiere que en el marco de la meta-poesía, el pronombre personal “yo” puede funcionar como “tú”, cuando el poeta se dirige reflexivamente a sí mismo, lo que acontece con frecuencia, sobre todo, en los componentes de la Generación del 98. Así, quien fuera un “gran observador de la realidad y de la naturaleza humana”,  el autor de “Platero y yo”,Juan Ramón Jiménez, decía: “Yo no soy yo. / Soy este /que va a mi lado sin yo verlo:/que, a veces, voy a ver, /y que, a veces, olvido”.El monólogo es también  recurrente en el sevillano, Don Antonio Machado, quien refería: “Converso con el hombre que siempre va conmigo, /quien habla solo espera hablar a Dios un día; /mi soliloquio es plática con ese buen amigo / que me enseñó el secreto de la filantropía”.

Es sabido que el descerebrado ha sido referenciado en todos los tiempos y culturas, bastando remitirse a la parábola de Esopo (s.VI a.C), titulada “El lobo y el busto”, recreada después por muchos autores, entre otros, por fabulista alavésFélix María de Samaniego,  de este tenor: “Dijo la zorra al busto, después de olerlo: -tú cabeza es hermosa, pero sin seso. Como éste hay muchos, que aunque parecen hombres, sólo son bustos”.

El pasado sábado 14 de abril, con los primeros rayos de sol de una mañana soleada de la primavera onubense, unos 1500 ciclistas emprendían un camino titánico por toda la provincia en la sexta edición de la Huelva Extrema. Esta prueba de bicicletas se ha convertido en santo y seña del deporte de Huelva. No es descabellada tal afirmación si nos atenemos a los logros que año tras año va logrando.

Este pasado fin de semana, Carolina Marín levantaba los brazos en señal de victoria en casa. Lo hacía por cuarta vez en un europeo. Cuatro medallas de oro que la ponen, sino estaba ya, dentro del Olimpo de las grandes deportistas femeninas de la historia de España. Su triple corona (europeo, mundial y Juegos Olímpicos) atestiguan las palabras que les dedicamos.

En torno al mes de marzo, las jornadas reivindicativas en torno a la figura de la mujer se acentúan por parte de los diferentes colectivos y entidades. Algo lógico puesto que se celebran dos efemérides muy importantes como son, el 22 de febrero, el Día de la Igualdad Salarial y, el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. No por ello son días de celebración sino de reivindicación y de hacer un llamamiento que sea de una vez por todas claro: igualdad de oportunidades.

Acaban de salir las ganancias de Facebook del ejercicio pasado, y las acciones de la compañía han crecido un 50% sobre el ejercicio anterior. Una buena cifra de ganancia, sin duda muy positiva,aún más, después de la escandalosa fuga de información que acabara con los huesos de Zukelver, padre de la criatura, dando explicaciones en el senado.

Que no le haya pasado factura económicamente, no quiere decir que no esté pasando por horas bajas. El cambio en las políticas publicitarias de la red social, mucho más cara ahora para los usuarios profesionales, les ha dado un rédito económico más que notable, pero el ciudadano de a pie no se siente seguro de lo que pasará con todo lo que sube a la red. Y eso es una corriente que está adquiriendo fuerza entre los usuarios y puede convertirse en un efecto “bola” de nieve que arrase con la confianza general.Y no deja de ser paradójico, ya que para abrirte una cuenta de Facebook has de aceptar, si o si,su política de privacidad y el uso que ellos quieran hacer de tus datos.

Las redes sociales, mal que nos pese, alcanzan su éxito bsandose en dos caracteres muy arraigados en la condición humana: “el postureo” y “el cotilleo”. Ya no nos basta con tener nuestras fotos en casa y mostrárselas a nuestros amigos cuando vienen de visita. Los tiempos han cambiado, ahora tambien podemos exhibirlas a todo el mundo, y eso nos ha fascinado. Sin entrar en el posible deseo de mostrar falsas apariencias, nos puede el hecho de exhibirnos a diestro y siniestro, sin importarnos quién está al otro lado, sin pensar que pueda ser o no negativo, si ponemos a alguien o algo querido en peligro, y lo que es más grave, dejando que mercadeen con nuestros gustos, costumbres o sentimientos. Todo es puro negocio y nosotros vendemos nuestra vida a cambio de absolutamente nada. O en el mejor de los casos, a cambio de unos cuantos me gusta, la mayoría poco sinceros y a menudo más escasos de nuestros obgetivo, por lo que se convierte en un nido de fustraciones, envidias y desasosiego.

La otra pata, indispensable para que el negocio funcione, es el “cotilleo”, muy de nuestra sociedad desde antaño, pero que tiene ahora la herramienta perfecta. De esta manera, el nido se acaba llenando de víboras, y luego, pasa lo que pasa. No todo va a ser malo, la información corre como la polvora de lado a lado del mundo, y esto es bueno, salvo cuando es falsa o va dirigida, como en los famosos casos de “hackeo” en elecciones de todo el mundo, robo de identidades, estafas, etc.  

Nos hemos convertido en exclavos y parece que no somos nadie, socialmente hablando, si no estamos en las redes sociales.Podemos tirar de tópico y recurrir a las reuniones en una cafetería, más pendientes de su móvil que de la persona que tienen en frente; pero desgraciadamente es asi. Una vida basada en “likes” será la vida que nos ha tocado vivir, pero estamos perdiendo valores y costumbres en el camino, que no van a volver y que muchos ya, echamos de menos.

Comentaba recientemente el alcalde de Santa Ana la Real, José Antonio Ramos, en la presentación de la marca turística del municipio, Santa Ana Rural Sport, que “a mí no me ha dado por el deporte. Sino que a través de él, logramos establecer un modo de potenciar la economía de Santa Ana la Real”. Si bien hacerlo extensible a algo como la provincia de Huelva es muy complicado, es cierto que se puede relacionar la moda  flamenca con la comarca onubense porque, entre otras cosas, alberga la Romería más multitudinaria y potente de cuales existen como es El Rocío.

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